Descripción

Este es un libro dirigido a empresarios, y a aquellos que aspiran a serlo, porque soy empresario y admiro a todo aquel que lo es. Estoy convencido que somos el grupo más conectado con la poderosa facultad del ser humano de crear, y por eso amamos inventar cosas nuevas, conceptos nuevos, empresas nuevas... Pero a pesar de la importancia de lo que hacemos, hay muy
poco material que nos ayude en el día a día de crear nuevos empleos y nuevas oportunidades.

El libro no contiene técnicas de mercadeo ultra secretas. Tampoco, la fórmula para comprar propiedades por un dólar o acciones de un centavo para vender en cinco dólares. No. Pero contiene reglas prácticas dirigidas a que usted conozca situaciones reales y cómo enfrentarlas.

Ser empresario es gratificante y tiene además muchas recompensas en finanzas, auto estima, realización personal... Por eso tantos escogemos ese camino. Pero la gente olvida que no se trata simplemente de tener una visión, crear algo, y luego hacerlo crecer con mucha suerte y algo de inteligencia. ¡Nada más lejos de la verdad!
Aunque esa es sin duda la parte más bonita –aquello con lo cual todos soñamos-, cometemos el
error de pensar que es lo único y nos olvidamos de la otra parte de la ecuación, que incluye administrar, controlar trabajadores y pagar las planillas cada quincena, pagar proveedores, lidiar con clientes, hacer mercadeo, vigilar la competencia, pagar impuestos...
¡Y aquí es donde fallamos! 

Los estudios indican que el 50% de todos los nuevos negocios, sucumben antes de un año. Desde el puesto de perros calientes y la venta de perfumes desde casa, hasta grandes emprendimientos y proyectos multimillonarios. Todos están sujetos a probabilidades similares. ¡Cincuenta y cincuenta!
Pero si esto no fuera suficiente para asustarlo, otro 40% cierra antes de 3 años. Son pocos los que después de cincuenta años siguen en pie.
¿Pero qué es lo que pasa? Si decenas de libros nos dicen qué hay que hacer, ¿Por qué tantos fracasos? ¿Qué es lo que hacemos mal? ¿Por qué tantos sueños despedazados? ¿Por qué tantos quedan traumatizados y prefieren ser empleados por el resto de su vida? 8 a 5, sueldo seguro, ¿no? 
Lo que pasa es que el cerebro está regido por dos áreas, una creativa y la otra administrativa. Generalmente los empresarios nos concentramos en crear, y descuidamos la otra parte, sin entender que crear y administrar son dos cosas diferentes. Una vez creadas,
las empresas pasan a estar formadas y afectadas por seres humanos, por interacciones humanas, y por situaciones que hay que aprender a manejar y controlar.

Situaciones que no nos enseñan en las escuelas de negocios y sobre las cuales casi no existe material para ayudarnos. ¡NO! Yo tengo una maestría en negocios, y puedo asegurar que en el manejo de mis empresas, muy poco de lo que aprendí allí resultó realmente im-
portante.

Para aprender a ser empresario, se necesitan muchos años en las “trincheras”, analizando y condesando las experiencias de los éxitos, pero sobre todo, de los fracasos. Cuando uno está muy bien, no aprende. Y no aprende porque cree que está haciendo todo bien (aunque no sea cierto). Pero cuando fracasa ¡estudia hasta el último detalle!
Estas doce leyes son el “jugo concentrado” de esas experiencias. Las pongo a su disposición, con la esperanza de que usted no tenga que experimentar años de golpes, como los que tuve que pasar para aprender estas lecciones.

Puntaje

Este curso se evaluará con la entrega de una tarea o la realización de un exámen.

En cualquiera de los casos, el puntaje mínimo para aprobar es de 80 de 100.

El alumno cuenta con intentos ilimitados de acreditación de este curso.

Al ser acreditado el alumno tiene un puntaje para su sistema de capacitación de: 8 puntos

Recuerda que sólo puedes acreditar el puntaje de este curso una vez.